Patricia Eugenia_Ambiciones del Ser

Ambiciones del Ser

4 Ambiciones que Transformarán Tu Vida Desde el Interior

Si estás aquí es porque la palabra ambición te resuena, y yo quiero preguntarte: ¿estás dando consideración a tus ambiciones?, ¿te estás dando el tiempo de reflexionar en tus verdaderas ambiciones, las que provienen de tu ser profundo?

Bienvenidos de regreso. Es un honor que estés aquí.
Una de mis pasiones es compartir estas ideas y realizaciones que nos ayuden a dar esos pasos hacia una nueva humanidad, hacia una mejor humanidad, que de muchas formas es retornar al verdadero sentido de la humanidad.

Vamos a iniciar.

 

¿Qué es realmente la ambición?

Ambición… ¿qué es una ambición?

Una ambición es un deseo profundo que crea una presión en nosotros, un deseo fuerte por alcanzar algo, un impulso… que también es el impulso del potencial latente, el potencial dentro de nosotros.

Nuestra ambición nos llama a alcanzarlo.
Nos llama a alcanzar más, a hacer más, a tener más.

La ambición es algo sano y positivo.

Si eres de las personas que tiene una connotación negativa hacia la ambición, no te culpes tanto. Esta es una creencia común, que ha existido por mucho tiempo, porque las personas que causaron mucho dolor y miseria en el mundo eran llamadas ambiciosas.

Pero esas personas estaban más motivadas por un ego egoísta, y eso no tiene nada que ver con las ambiciones nobles a las que nos estamos refiriendo.

Aquí hablamos del deseo natural de ser mejor, de mejorar, de crecer…
Ambiciones que estén alineadas con nuestro ser profundo.

 

 

Las 4 ambiciones para alinear tu vida

Quiero compartirte cuatro ambiciones con las cuales podemos alinear nuestra vida para mejorarla en todos sus aspectos, y elevarnos como mejores seres humanos.

 
1. Mejorar tu carácter

La primera es la ambición por mejorar nuestro carácter.

Ser más autodisciplinado, más autocontrolado, más compasivo, más tolerante.
Respetar nuestra palabra, respetar a otros, traer al frente los valores, vivirlos y expresarlos.

Traer jovialidad, traer alegría, traer optimismo. Lo que tú entiendas por mejorar tu carácter, mejorar esas cualidades positivas que ya están en ti… esa es una gran ambición con la cual alinearte.

Porque cuando mejoras tu carácter, mejoras muchas cosas a tu alrededor.
Por ejemplo, tus relaciones… y eso ya te trae más paz, y te hace sentir mejor contigo mismo.

Hay una frase que escuché y me gustó mucho:

Vuélvete la persona más amable que conozcas.

Imagínate vivir así… ser la persona más amable, la más honesta, la más bondadosa, la más gentil que conoces. Esa es una ambición poderosa.

 
2. Mejorar tu competencia

La segunda es mejorar tu competencia. Tu habilidad, tu destreza, tu experiencia, tu maestría.

Poner atención en elevarla, afinarla, desarrollarla.
Tener esa ambición de crecimiento constante… de mejorar eso único que tú eres, eso que tú traes.

En lo profesional, sí… pero también en lo personal, en todas las áreas de tu vida.

Si cocinas, mejora eso. Aprende más sobre ingredientes, nutrición, nuevas recetas.
Si estás aprendiendo un idioma, dedica más tiempo, más enfoque.

Toma iniciativa. Levanta la mano. Pide ayuda.
Entrénate, capacítate, edúcate. Haz lo que tengas que hacer para mejorarte.

Y no se trata de competir con otros. Se trata de tu competencia personal. Lo que tú traes al juego.

 
3. Mejorar tu contribución

La tercera es tu contribución… tu servicio.

¿De qué forma única puedes mejorar la manera en que contribuyes todos los días? Puede ser algo simple: una sonrisa, un gesto amable, una ayuda. O algo más grande: participar en un grupo, en una comunidad, en una organización.

Mejorar tu participación, mejorar lo que tú estás trayendo. Eso único que tú tienes, y que otros pueden recibir. Hay personas que ya viven en servicio constante, en su trabajo, en su día a día.
Y hay personas que lo hacen en formas más pequeñas.

Pero todos tenemos una forma única de contribuir. Explora eso.

 
4. Mejorar tu conexión

La cuarta es la conexión.

Todos tenemos una gran oportunidad aquí. Podemos mejorar la forma en que conectamos con otros.

Salirnos de nuestras cabezas, salirnos de nuestros teléfonos… y realmente estar aquí, ahora, presentes. Dar atención, cariño, energía, amor… presencia. Porque muchas veces estamos con alguien, pero no estamos realmente ahí. No estamos conectando con su corazón, con su mente. Podemos cambiar eso.

Podemos volver a ver a otros como los seres divinos que son, y permitir que esa conexión se encienda. Amar requiere coraje. Y conectar… es una práctica.

 

Estas cuatro ambiciones no están separadas. Están profundamente conectadas.

Si mejoras tu carácter, mejoras tu conexión. Si mejoras tu conexión, mejoras tu contribución. Si mejoras tu contribución, impactas tu carácter. Y todo esto eleva tu competencia. Se potencian entre sí.

 

Reflexión

Tómate el tiempo de meditar en estas ambiciones. Las ambiciones definen la trayectoria de tu vida. A diferencia de las metas, que tienen un fin, las ambiciones son guías.
Son dirección. Son incluso superiores… porque de ellas nacen las metas, los hábitos, las acciones. Todo parte de ahí. De esa ambición. De ese fuego. De esa luz que te guía.

Hacia convertirte en un mejor ser humano. Un ser humano de amor, de gracia… que está aquí para mejorar el mundo, para embellecerlo, para disfrutarlo.

Podemos inspirar a otros. Podemos ser ejemplo. Si vivimos con estas bellas y nobles ambiciones.

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