Cómo podemos sintonizar con esta Nueva Tierra
Mucho se habla de esta Nueva Tierra y parece algo genérico, algo que está fuera y que va a pasar —y esperemos que pase, así se acaba todo esto. Sin embargo, esta Nueva Tierra está muy conectada a ti.
Esta Nueva Tierra es la nueva humanidad, es tu nuevo ser. Tu nuevo ser, tu mejor versión, está alineada a las frecuencias de la Nueva Tierra. Por eso es importante conocer este tema, para que puedas tener claridad en tu camino: el propósito de la Tierra, el propósito de la humanidad, hacia dónde va toda esta corriente de conciencia y de luz que está llegando y que hace parte de tu camino.
En los videos anteriores ya hablamos de lo que es la Nueva Tierra, cuáles son nuestras tareas como seres en el despertar de conciencia para poder traer más de esto al mundo y poder acelerar esta manifestación en todos los niveles, individual y colectivo.
En este video vamos a hablar de cómo tú, personalmente, puedes sintonizar para comenzar a disfrutar de esta nueva realidad que está aquí. Aquí está esta Nueva Tierra, de alguna forma.
Y esto es algo personal. Yo lo asocio también con el Reino del Cielo, el famoso Reino del Cielo, el Reino de Dios, que nos mencionó Jesús tantas veces: entrar como niños, entrar al corazón y vivir. También lo asocio con la quinta dimensión, de la cual tanto se habla. Que estamos pasando de la cuarta a la quinta.
Somos seres multidimensionales, y hablaremos de esto. Sí, es esta dimensión del corazón, esta dimensión de la creatividad.
Hay mucho que nos espera como seres humanos; tenemos muchos potenciales alineados con la nueva conciencia. Por eso quiero explorar cómo sintonizarnos para que entremos más en ellas.
1. Alquimia mental
Todo surge de la mente. Tu mente está controlando y creando tu realidad, ya lo sabemos.
Tu mente influye en tus emociones, en tus acciones. La mente es todo, prácticamente. Incluso las realidades espirituales son de sustancia mental. La mente es muy profunda, y está en tu control. Por lo tanto, cuida tus pensamientos.
La auto-observación es la clave, y la práctica es la meditación: para que te conozcas, para que conozcas la mente, cómo es de impulsiva y cuáles son los pensamientos que surgen.
Vamos a conocer nuestra mente. Vamos a observar esos pensamientos, autocorregirlos, entrenarla a estas nuevas frecuencias.
Estos cambios no suceden de golpe. Puede haber experiencias que nos den una aceleración o despertares drásticos, sin embargo, para ser consistentes en la frecuencia, el trabajo diario es esencial. No hay cómo escapar.
Constantemente vamos a entrenar nuestra mente para que sea más natural. Observa tu pensamiento. Utiliza la meditación para observarlo y poder estar más alerta durante el día.
¿Qué vamos a hacer en esta alquimia mental?
Vamos a cambiar nuestros pensamientos de baja vibración por otros de alta vibración.
Si estoy preocupado porque voy a llegar tarde, voy a cambiar mi pensamiento y agradecer poder llegar bien.
Si estoy estresado porque me siento limitado, voy a cambiar esa conversación mental y decir: “Tengo todo lo que necesito en este momento, y cualquier cosa que necesite llegará a mí. Soy sostenido por el universo, por Dios, por la vida misma.”
Haz estas constantes modificaciones. Si estás enojado o frustrado, respira, detente, y cambia esa conversación mental.
Yo personalmente lo hago todo el tiempo. A veces surgen partes de mí que piensan de cierta forma o emiten juicio, y me detengo, me observo, y digo “cancelado”. A veces simplemente vuelvo a articular lo que quise decir. Al hacerlo, le recuerdo a mi mente: así es como se piensa.
Tomemos las riendas de nuestra mente. Si no estamos en control, tomará influencias de todos lados. Hay muchas energías, y una mente caótica trae una realidad caótica.
Vamos a curar la mente y elevar nuestra vibración mental: pensamientos de gratitud, de belleza, de verdad, de armonía.
Ve y observa un atardecer, un árbol. Escucha música de alta vibración. Rodéate de contenidos que te eleven. Al elevar tu frecuencia, elevas también la de todos a tu alrededor.
2. Alquimia emocional
Vamos a cambiar nuestras emociones drásticamente.
Si me siento mal, triste o frustrado, despéjate, salta de esa frecuencia y elévala. Si necesitas sanar o procesar algo, hazlo con conciencia e intención de sanarlo, no para hundirte más en la emoción.
Vamos a mantenernos constantes, momento a momento, observando nuestras emociones y cambiándolas intencionalmente.
Así como la meditación nos ayuda con la mente, también hay que hacer un trabajo de limpieza interior emocional.
Si surge celos, ira o enojo, vamos a limpiar ese espejo. Esas emociones son señales de algo que requiere atención. Al limpiarlas, nos elevamos y sintonizamos con la Nueva Tierra.
3. Sintonizar físicamente
El cuerpo y las acciones importan. Nuestros hábitos determinan gran parte de nuestra energía.
Elige hábitos que te eleven, que sean positivos para tu salud, tu mente y tus emociones. Todos sabemos cuáles son esos hábitos.
Acciones positivas, actos de generosidad, de servicio, de ayuda. A veces una sonrisa dice tanto.
Cuando alguien te busca, piensa: ¿cómo puedo agregar algo a su vida? ¿Cómo puedo ser una bendición para esa persona en este momento?
Lo que comes también tiene energía. Cuida de tu cuerpo, de tu templo.
En el despertar espiritual, muchos descuidan el cuerpo, pero el cuerpo es un puente hacia la elevación.
Ama tu cuerpo, respétalo, cuídalo. Tu cuerpo hace mucho por ti.
Trabajar con el cuerpo hacia arriba, de lo físico a lo emocional y mental, también funciona. Alimentarte bien, descansar, moverte con intención. Todo eso eleva tu frecuencia.
Disciplina y armonía
La transformación está en nuestras manos. El trabajo es diario. No lo veamos como una carga, sino como un entrenamiento del alma.
“Disciplina” viene de “discípulo”, no le tengamos miedo. Es una forma de amor hacia uno mismo.
Vamos a crear resonancia y armonía para sintonizar con altas frecuencias. Sentirnos ligeros, alegres, agradecidos, bendecidos.
Esto vibra. Esto se contagia.
Y si alguien lo rechaza, envíale bendición. Todos estamos en proceso.
Espero esto te inspire, y te recuerde que no estás solo ni sola en este camino de transformación. Estamos subiendo la montaña juntos, cambiando hábitos, formas de pensar y de ser.
Es un trabajo valiente. A veces caminamos a ciegas, pero confiar en ser mejores siempre trae mejores frutos.
Eleva tu energía, tu vibración, y eso te traerá más inspiración, mejores ideas y mayor conexión con las frecuencias de la Nueva Tierra.
Traigamos juntos esta realidad al mundo, al menos, a nuestra vida personal.
Es posible.
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